CARDENALES:

Salvo algunos otros nombres y lo ocurrido al final, la historia volvió a escribirse de la misma manera en la 90-91. Los Cardenales repitieron en el tope de la tabla de posiciones de la eliminatoria con 37 triunfos y 23 perdidos, seguido por los Navegantes del Magallanes con 31 y 29, catapultados por la nueva figura de la escuadra azul, el segunda base Carlos García.

Los Leones del Caracas y los Tigres de Aragua ocuparon el tercero y cuarto puesto. Pero nadie sabe qué ocurrió el 29 de enero de 1991 cuando toda la ciudad de Barquisimeto decidió pintarse de rojo. Esa noche en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez se jugaría el sexto encuentro de la serie final por el titulo 90-91, y los Cardenales de Lara sólo necesitaban de una victoria más sobre los Leones del Caracas para alcanzar el primer titulo de su historia de 26 años en la liga.

Todo se resolvió en la primera entrada cuando Derek Bell fue impulsado desde segunda base por un triple de Mark Whiten para fabricar la única carrera del partido frente a Urbano Lugo. Por su parte el abridor Willie Banks se apuntó el triunfó y los relevistas Ron Wishnevski y Mike Timlin se encargaron de resguardar el blanqueo larense, a partir del séptimo inning.

 

NUEVA EXPANSION: CARIBES Y PETROLEROS.

La campaña 91-92 dio la bienvenida a los Caribes de Oriente y a los Petroleros de Cabimas, lo que obligó a dividir la Liga en dos divisiones:

LA ORIENTAL INTEGRADA POR:
Ø Leones

Ø Caribes

Ø Tiburones

Ø Navegantes

LA OCCIDENTAL INTEGRADA POR:

Ø Tigres

Ø Petroleros

Ø Cardenales

Ø Aguilas

 

Los dos primeros de cada grupo pasarían a una semifinal de todos contra todos. En esa campaña también se produjo la despedida del béisbol activo de uno de los más grandes jugadores venezolanos, Antonio Armas, quien se despidió el 29 de diciembre de 1991 en el estadio "Alfonso Carrasquel" de Puerto La Cruz. Armas había fallado en sus dos últimos turnos y se jugaba el sexto inning de un partido pautado a siete, el derecho Dave Veres lanzaba por el Caracas, y el destino le ofreció la posibilidad de ser recordado con majestuosidad hasta en su último minuto y Antonio Armas conectó laberíntico cuadrangular de dos carreras.

 

CARACAS-MAGALLANES

Debieron pasar más de 32 torneos y 483 juegos para que en la temporada 93-94 los fanáticos pudieran vivir la emoción de enfrentar a los dos más acérrimos rivales de nuestra pelota en una final. El equipo turco de la mano de su almirante Carlos García, el campocorto Alvaro Espinoza, Luis Raven, Oscar Azocar y el zurdo Juan Carlos Pulido se encargaron de dejar fríos a toda la legión de fanáticos caraquistas.

Así Puerto La Cruz, sede de la Serie del Caribe, de ese año, recibió a los Navegantes del Magallanes, quienes anclaron en el segundo lugar, no sin antes vencer al Licey en la fecha de despedida, evitando que el campeón dominicano terminará invicto. Desde esa campaña los Navegantes del Magallanes han sido catalogados como el equipo de los noventa, tras haber obtenido tres campeonatos durante esa década, pero ahora, cuando comienza un nuevo milenio quién será el equipo que escriba las siguientes páginas de esta historia?

El Valencia vende la franquicia y Magallanes se muda a Valencia.En su lugar entra el Zulia con su equipo Aguilas. Más tarde y bajo la presidencia de Carlos Larrazábal el número de equipos se incrementa hasta llegar a ocho.Ingresan Caribes de Oriente y Petroleros de Cabimas, equipo que cambia de nombre y de sede en varias ocasiones hasta llamarse Pastora de Los Llanos y quedarse en la cuidad de Guanare.